11/15/2018
La retinopatía diabética generalmente no presenta signos de alerta tempranos. Se puede detectar sólo a través de un examen completo de los ojos, el cual busca los primeros signos de la enfermedad, entre ellos:
Fugas de los vasos sanguíneos
Edema macular (hinchazón de la mácula del ojo)
Depósitos pálidos y grasos en la retina
Daños en el tejido nervioso
Cualquier alteración en los vasos sanguíneos de la retina. Si sufres de diabetes es importante que te evalúes con un especialista cada 6 meses. Para diagnosticar la enfermedad diabética del ojo con eficacia, los especialistas en el cuidado de la vista recomiendan un examen ocular integral para diabéticos que incluye los siguientes procedimientos:
Pruebas de la agudeza visual para la visión lejana y cercana.
Un examen de fondo del ojo dilatado, el cual requiere el uso de un oftalmoscopio. Esto permite al examinador ver la retinaa través de la pupila. Las pruebas de agudeza visual solamente no son suficiente para detectar la retinopatía diabética en sus primeras etapas.
Una prueba de tonometría para medir la presión del fluido dentro del ojo.
Una prueba de angiografía con fluoresceína, si existieran sospechas de cambios en la retina más graves, como el edema macular. La angiografía con fluoresceína es un examen ocular que utiliza un tinte y una cámara especiales para observar el flujo sanguíneo en la retina.
Es posible que se realice una prueba de tomografía de coherencia óptica (TCO u OCT, por sus siglas en inglés) para fines de obtener una imagen más clara de la retina y sus capas de soporte. La TCO es un tipo de tecnología médica de imágenes que captura imágenes de alta resolución, transversales y tridimensionales, del ojo.
Además, la prueba de la rejilla de Amsler puede detectar las primeras, y algunas veces sutiles, alteraciones visuales en una serie de enfermedades maculares, incluyendo el edema macular diabético.