11/05/2026
El Arte de Rendirse 🦋 (o Cómo aprender a dejar ir)
Está bien rendirse con una ilustración que ya no te motiva, incluso si está a medias o casi terminada.
Suele pasar que comenzamos una pieza con muchísimo entusiasmo, pero en el camino perdemos ese “algo” que nos impulsó a crearla en primer lugar. Y eso pasa más seguido de lo que creemos, sobre todo con ilustraciones que se prolongan demasiado en el tiempo.
A veces pensamos que no logramos terminarlas por falta de disciplina, cuando en realidad quizás llevamos semanas intentando forzar un vínculo creativo que ya no existe.
Y no, esto no significa abandonar todo lo que nos cuesta. Parte del crecimiento artístico también está en atravesar procesos incómodos. Pero creo que es importante aprender a distinguir entre algo que nos desafía y algo con lo que simplemente ya no conectamos.
Hay una pregunta que intento hacerme cuando me pasa esto:
¿Estoy bloqueada porque no tengo la habilidad para terminarlo o porque ya no me motiva?
Si la respuesta es habilidad, quizás es momento de buscar herramientas nuevas: tutoriales, referentes, talleres o profesores que te ayuden a desarrollar eso que todavía no sabes resolver.
Pero si la respuesta es motivación, entonces tal vez sea hora de soltar esa lámina. Archivarla. Darla por terminada aunque esté incompleta. Agradecerle lo que te enseñó y seguir adelante.
Porque a veces insistir desde el compromiso termina apagando más nuestra creatividad que alimentándola.
En un mundo en donde pareciera que las cosas no tienen valor si no cumplen un “fin”, una productividad o una funcionalidad concreta quiero recordarte:
Que no todo tiene que convertirse en contenido, en una venta, en una obra terminada o en algo útil para merecer existir.
Y quién sabe, quizás en otro momento vuelvas a conectar con ese “algo” que te hizo comenzarla en primer lugar, la saques del archivo y le des una nueva vida 🐛