12/11/2025
Carta para todas las que confiaron en mí
Para todas ustedes que confiaron en mí, esta carta es para ustedes.
Estoy agradecida de corazón por la oportunidad que me dieron, por el tiempo que me acompañaron y por la confianza que depositaron en mí. Muchas me conocen desde Zona Kids, y otras incluso desde hace más de diez años, desde que comencé en este camino. Gracias por haber formado parte de mi vida, por sostenerme y por estar.
Hoy necesito hablarles con el corazón y con total transparencia.
Quiero empezar ofreciendo una disculpa sincera. Sé que tengo envíos pendientes, actualizaciones que no hice a tiempo, prendas en consignación cuya plata aún no entregué y un canje pendiente con Azoe. No haber cumplido en tiempo y forma me duele, y es importante para mí reconocerlo.
Este año fue especialmente difícil. En diciembre pasado tuve que cerrar el local de Playa Pascual, un lugar que para mí significaba muchísimo. Ese cierre me dejó muy triste, me desorientó y sentí que se apagó mi pasión. Perdí el rumbo, las ganas y una parte de mí que todavía estoy intentando recuperar. Con el tiempo entendí que pensé que este año iba a ser distinto, pero la realidad es que no lo fue. Intenté remontar Zona Kids una vez más, pero el cuerpo, la cabeza y el corazón no me acompañaron.
Estuve triste mucho tiempo, con una sonrisa por fuera y una tormenta por dentro. Tomé decisiones sin pensarlas demasiado, como el cambio del local, y hoy reconozco que me arrepiento. Fue el inicio de una cadena de errores. En su momento fue un punto y coma… hoy entiendo que es un punto final.
Además, este año me tocó equilibrar todo ese proceso emocional con la responsabilidad de ser madre, de llevar una casa adelante y de intentar sostener todo al mismo tiempo. Hubo noches enteras sin dormir, de estudio, de tareas, de preocupación, de sentir que no podía más. Y en eso, quiero agradecer desde lo más profundo a mi familia. Ellos fueron quienes me apoyaron, quienes me impulsaron cada vez que sentí que ya no tenía fuerzas, quienes me recordaron que podía seguir.
A la vez, me propuse un desafío personal enorme: volver a estudiar después de 15 años. Fue una lucha constante, semana a semana, mes a mes. Hoy estoy a solo una semana de terminar, con muchos trabajos y parciales, pero con una satisfacción enorme. Necesitaba sentir una victoria, demostrarme que podía cumplir algo para mí. Y lo logré: estoy por cerrar el año con muy buenas notas, excelentes proyectos y una reconexión interna que hacía tiempo no sentía. Esto también influyó en mi ausencia y en no poder atender como antes.
Mirando hacia adelante, sé que el año próximo me encuentra en un camino diferente. Estar en Zona Kids ya no me representa como antes. Siento profundamente que puedo aportar mucho más a las personas que solo vender ropa. Hoy tengo un rumbo más cercano, más vinculado a ayudar y acompañar: formamos una comisión con los vecinos, quiero dar clases a emprendedores, acompañar procesos y dejar una huella donde el universo me permita.
Pero antes de cerrar este ciclo, quiero hacerme cargo de absolutamente todo.
Quiero que sepan que voy a cumplir con cada una de ustedes.
Voy a pagar lo que debo.
Voy a enviar todos los paquetes pendientes y los envíos corren por mi cuenta.
Voy a comunicarme con cada una.
No voy a desaparecer ni a esconderme.
El lunes próximo —siendo hoy miércoles— todo lo relacionado a envíos y organización estará resuelto.
La parte económica me llevará un poco más, pero en diciembre voy a liquidar todo lo que quede en la tienda, porque debo dejarla vacía, y con eso voy a completar todas las deudas que queden pendientes.
Me van a ver muy activa:
haciendo vivos,
publicando,
enviando mensajes,
organizando bultos,
y moviendo toda la mercadería para liquidar lo que quede.
Dediqué mi vida a las ventas. Y gracias a este camino conocí personas que me llenaron el alma, que me apoyaron, que me acompañaron y que nunca me soltaron la mano cuando más lo necesitaba. A todas ustedes, de verdad, gracias.
Sé que este proceso fue duro, pero también necesario. De estar mal pasé a reconstruirme. Y quiero cerrar este capítulo con responsabilidad, respeto y verdad para poder comenzar el próximo con el corazón más liviano.
No estoy desapareciendo. Estoy ordenando, sanando y cumpliendo.
Y lo voy a hacer como corresponde.
Gracias por la paciencia, por el cariño y por la confianza.
Malu