06/02/2025
Todos los mu***os son buenos?
Sebastián Piñera no fue un “héroe de la democracia”, fue básicamente un especulador financiero que no construyó industria alguna, no produjo belleza o bienestar; invirtió, compró, vendió, se movió con especial habilidad en TODOS los resquicios legales, habitó los rincones de la legislación para aumentar su riqueza, usó las empresas zombie (a punto de quebrar) para beneficiarse con regalías tributarias que salían del bolsillos de todos los chilenos, cometió fraudes, movió fondos a paraísos fiscales para no colaborar con sus impuestos en Chile, enfrentó juicios por prácticas antisindicales, demandas laborales, se involucró en proyectos que asesinaban ecosistemas completos, usó su puesto como presidente del país para DOBLAR su fortuna, incluyó a sus hijos en comitivas presidenciales para negocios particulares; como presidente es responsable de casi una decena de mu***os, 400 casos de trauma ocular y cientos de casos de violencia y atentados contra los derechos de las personas durante el estallido social.
Sebastián Piñera es la personificación de un modelo que no pide refinamiento, cultura o solidaridad; un modelo bueno para el pillo, para el inhumano, el mentiroso, bueno para unos pocos en contacto con el poder. Un mercachifle de alta gama que no enorgullece a Chile, por el contrario, un payasito peligroso que nos dejó en vergüenza repetidas veces frente a una comunidad internacional que lo miraba y sonreía complacientemente, como Barack Obama cuando Sebastián pidió sentarse en el sillón del pdte, como Trump cuando vio nuestra bandera contenida en la suya, como el canciller alemán cuando escribió “deutschland über alles” en el libro de visitas, como Inglaterra toda cuando le regaló una piedra a la reina Isabel. Estupor. Un multimillonario inculto y chistoso. Un responsable de muertes y mutilaciones que se va impune de cada uno de los crímenes que cometió.
Eso es Piñera: un monumento a la ignorancia y la impunidad de que gozan en Chile los multimillonarios, que pueden estafar, robar, matar, mutilar y quemar sin ninguna consecuencia e includo… tener monumentos.